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Volbeat han inventado un género nuevo. ¡Cómo no! Aunque lo más lógico sería llamarle, a secas, rock, ya hay quien afirma que lo suyo es “Elvis metal”, por ese deje tan clásico que tienen y sus continuas referencias sonoras a la música americana (ojo, son noruegos, aunque parezcan sobrinos de Johnny Cash).

Para acompañar esta especie de country jevi, las letras también nos recuerdan a las del señor Cash: forajidos, criminales, perdedores bebiendo en tugurios de mala muerte y niños recogiendo algodón. En este caso nos hablan de Lola Montez, famosa bailarina y cortesana, amante de Francisco I de Baviera. Entre sus hazañas, escandalizar a toda la alta sociedad europea con sus bailes entre orientales y flamencos (adoptó el apellido de un bailaor sevillano) y mantener a raya a los acosadores con su látigo. Al final de su vida intentó, además, conquistar California y llamarla Lolaland.

Letra:

Feel the fire where she walks
Lola Montez so beautiful
Shady and a tempered dame
Blinding your eyes with her spider dance

Her performance utterly erotic subversive to all ideas
And for public morality
And cool as she was, she didn’t care
See the miner throw his gold
Lifting her skirt, howling loud like a wolf
Hell raising and full of sin
When Lola was dancing and showing her skin

Wherever she walks
She will be captivating all the men
Don’t look in her eyes
You might fall and find the love of your life heavenly
But she’ll catch you in her web
The love of your life

Feel the fire where she walks
Lola Montez so beautiful
Shady and a tempered dame
Blinding your eyes with her spider dance

Well notorious I have been
But never for fame that’s what she said
Dear Henry taste my whip
Never to see any words you print

Wherever she walks
She will be captivating all the men
Don’t look in her eyes
You might fall and find the love of your life heavenly
But she’ll catch you in her web
The love of your life

Oh Lola I’m sure that the love would have been
The key to all your pain
The key to all your pain
No words will later come
Did the spider bite your tongue
We will surely not forget
We will surely not forget the Lola spider dance

Don’t look in her eyes
You might fall and find the love of your life heavenly
But she’ll catch you in her web
The love of your life

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No, no se acaba nada, pero es un buen motivo para recopilar algunas canciones sobre el apocalipsis.

Si tuviera que elegir una para que sonara por todo el mundo mientras se desatan tormentas, tsunamis, caen meteoritos y todo se va a la mierda, sería la de Creedence Clearwater Revival. Morir con este ritmillo no tiene precio:

La que más se parece al fin del mundo es la de Muse, seguramente, que anuncia a gritos que nos vayamos todos preparando pero, además, lo pide por favor.

Porcupine Tree nos cuentan cómo está esto después del final, con una persona recorriendo lo que queda de planeta en busca de más supervivientes. En vez de eso se encuentra con unos extraterrestres y les pide que se lo lleven de allí.

También es muy inquietante el punto de vista de Radiohead, con frases inconexas sobre una edad de hielo, el fin del mundo, vivir en un búnker y estar muy loco.

Johnny Cash utiliza citas bíblicas y su voz no menos portentosa para irnos contando lo que va a pasar cuando Jesús venga por aquí a buscar a los pecadores y clavarles cosas. No sé vosotros, a mí el señor Cash me dice

And I looked and behold, a pale horse
And his name that sat on him was Death
And Hell followed with him.

Y yo voy metiéndome en un búnker.

Muy tétricos se ponen Britgh Eyes cuando el infierno viene a tragárselos:

Una bella melodía popera, ¿verdad? Trata de cómo un oficial ruso confunde 99 globos de helio con 99 bombarderos, le da al botón rojo para lanzar un ataque nuclear y nos vamos todos a la mierda.

Nadie dijo que el apocalipsis tuviera que ser el cristiano, así que Jethro Tull nos cuentan el nórdico, con sus valquirias, su Valhalla y su Ragnarok en el que todos mueren para renacer de nuevo.

A Manson le han acusado de tantas cosas que tenía que tener una canción de éstas. ¡Si él es al Anticristo! Pues aquí nos habla del último día antes de que todo se acabe.

Heaven´s Gate, unos de los inventores del power metal (sus miembros han metido mano en todos los discos de todos los grupos del género, sin excepción), se quejaban amargamente en Planet E de que todo estaba fatal.

¿Os imagináis nacer el día que se acaba el mundo? No tendrías tiempo de enterarte de nada. Y eso es lo que nos cuentan Helloween

Un Apocalipsis sin sus cuatro jinetes liándola parda no es gran cosa, ¿verdad? Metallica nos van contando cómo vienen los cuatro en sus caballos de colores a acabar con todo.

Scorpions reciben el fin con un baladón jevi de esos que quitan el hipo. Se despiden de la humanidad en cuatro idiomas, además.

Iron Maiden se han acostumbrado a canciones largas con letras muy largas y elaboradas. Su canción del fin del mundo es prácticamente un relato breve. Dos personas se ocultan un búnker para escapar del apocalipsis. Años más tarde los encuentran, muertos y abrazados. Fuera, en el mundo exterior, no ha pasado absolutamente nada y les toman por dos locos suicidas. Da lastimica, sí.

Y nos vamos con Machine Head, que se van a pasar 8 minutos y medio destruyendo el planeta en un tema lleno de destrucción, sangre, muertos y heavy metal.


La vida no fue muy generosa con Roy Orbison. Estamos hablando de un tío que fichó por Sun Records en la época de Elvis, Cash y sus amigos. Un tío que formó parte de la mayor superbanda que haya existido: los Traveling Wilburys con George Harrison, Bob Dylan, Tom Petty, y Jeff Lynne.

Su éxito se acumuló en dos etapas separadas por más de veinte años. A comienzos de los sesenta era uno de los pioneros del rock. Uno de los menos conocidos, pero pionero al fin y al cabo.No le ayudaba su complexion canija, su voz dulce, su miopía aplastante, orejas de soplillo y pelo blanco desde los quince años. Era un producto imposible de vender en una época en la que triunfaba el prototipo de rockero viril e inquebrantable.

Consiguió abrirse paso en la música con la apuesta contraria: el hombre frágil, la voz con falsete y las letras tristes. Only the Lonely le catapultó al éxito cuando nadie se lo esperaba, en 1962. Esta fama le permitió llevar de teloneros a unos chavales llamados The Beatles, por ejemplo.

Su mala suerte comenzó alo final de la década. Su casa se prendió fuego y sus hijos murieron (el edificio sería adquirido por su colega, Johnny Cash). Se divorció. Tuvo que someterse a varias operaciones de corazón. Y todo lo que componía era una mierda. Cuando su carrera parecía florecer de nuevo en los ochenta, va y se muere.

Su influencia está en todas partes, pero os dejamos lo que dijo sobre Orbison otro grande, el Jefe, Bruce Springsteen (además de nombrarle en Thunder Road):

[Roy Orbison] was the true master of the romantic apocalypse you dreaded, and knew was coming after the first night you whispered ‘I Love You’ to your first girlfriend. You were going down. Roy was the coolest uncool loser you’d ever seen. With his Coke-bottle black glasses, his 3-octave range, he seemed to take joy sticking his knife deep into the hot belly of your teenage insecurities.

Así que, con vosotros, Roy Orbison:

Dum-dum-dum-dumdy-doo-wah
Ooh-yay-yay-yay-yeah
Oh-oh-oh-oh-wah
Only the lonely

Only the lonely (dum-dum-dum-dumdy-doo-wah)
Know the way I feel tonight (ooh-yay-yay-yay-yeah)
Only the lonely (dum-dum-dum-dumdy-doo-wah)
Know this feelin’ ain’t right (dum-dum-dum-dumdy-doo-wah)

There goes my baby
There goes my heart
They’re gone forever
So far apart

But only the lonely
Know why
I cry
Only the lonely

Dum-dum-dum-dumdy-doo-wah
Ooh-yay-yay-yay-yeah
Oh-oh-oh-oh-wah
Only the lonely

Only the lonely
Know the heartaches I’ve been through
Only the lonely
Know I cried and cried for you

Maybe tomorrow
A new romance
No more sorrow
But that’s the chance – You gotta take
If your lonely heart breaks
Only the lonely


Rosanne Cash es la hija mayor de dios, quiero decir, de Johnny Cash, con su primera mujer, Vivian Liberto. Nació en 1955, mientras su padre estaba en el estudio grabando su primera canción. Siguiendo la tradición familiar, se dedicó de toda la vida a la música, aunque la sombra de su padre era alargada. Quizás por ello se la ha considerado siempre una cantante de country, cuando lo que hace no se parece mucho a este estilo. Por ejemplo, la canción de hoy podría firmarla una banda de rock y no desentonaría…

Además de escribir canciones, Rosanne se dedica con bastante éxito a la literatura: ha publicado varias colecciones de relatos y dos novelas, además de numerosos artículos en el New York Times y en Rolling Stone.

Su primer álbum data de 1978, pero fgue grabado en Munich y nunca vio la luz más allá de Alemania. No obstante, en Columbia se fijaron en ella y le ofrecieron contrato para un disco, Right or Wrong, de 1980. Al año siguiente se dio a conocer con Seven Year Ache, un disco cuya canción homónima fue número uno tropecientas semanas.

Pero hoy nos vamos más lejos, al año 2006. Entonces aparecía Black Cadillac, un disco dedicado a las muertes prácticamente simultáneas de su padre, su madre y su madrastra en 2003.

En concreto la canción de hoy nos cuenta el entierro de su padre. Se lo llevó un Cadillac negro, como el que solía conducir. Y había mucha gente, pero no tenían nada que decir. Si no os gusta esto, estáis muertos por dentro:

It was a black Cadillac drove you away
Everybody’s talkin’
But they don’t have much to say
There was a black sky of rain
None of it fell
One of us gets to go to heaven
One has to stay here in hell

Now it’s a lonely world
Guess it always was
Minus you and minus blood
My blood

It was a black Cadillac
Like one you used to drive
Now you were always rollin’
But those wheels burn up your life
Oh, it’s a black heart of pain that I’m wearin’
Suits me just fine
Oh, there was nothin’ I could do for you
When you were still alive

Yeah, it’s a lonely world
Just a numbers game
Well, a hundred years
Will find me feelin’ just the same

Yeah, it’s a lonely world
I guess it always was
Minus you and minus blood
My blood


Hoy nos vamos de viaje a Antigua. Sí, al lado de Barbuda, ya sabéis. Allí, en 1875, nació Egbert Austin “Bert” Williams, el artista negro más popular de su época, clave en el desarrollo de la música afroamericana. En lugar de estudiar una ingeniería, como quería su padre, se unió a George Walker en un grupo de música ambulante llamado “The Mastoden Minstrels”.

Actuaban en cabarets y clubes de mala muerte, claro, aunque Williams ya había empezado a grabar música antes del siglo XX (ninguna de estas grabaciones sobrevivió).

Ya a dúo grabaron 13 discos en 1901, para la Victor Talking Machine Company. Al año siguiente, In Dahomey se convirtió en el primer musical de Broadway realizado por artistas negros. Aun así, los asientos estaban separados por razas, pero algo es algo.Tuvo tanto éxito que se representó hasta en el palacio de Buckingham.

Su siguiente proyecto, otro gran éxito, fue Abyssynia, donde estaba la canción de hoy, Nobody. Se hizo tan famosa que se vio obligado a cantarla cada vez que actuaba y lo consideraba más o menos una maldición. Vendió unas 150 mil copias, y seguía vendiendo regularmente hasta entrados los años 40.

Su éxito no disminuyó un ápice hasta que el 27 de febrero de 1922 tuvo un infarto durante una actuación. El público pensó que era parte de un número cómico. Mientras se lo llevaban al camerino, dijo: “Qué buena forma de morir. Les he hecho reír con mi salida”.

Miles de personas se presentaron en la capilla ardiente, incluso le pusieron su nombre a un barco de la Segunda Guerra Mundial, el SS Bert Williams.

Nobody” no es una canción graciosa. Ser capaz de convertir esto en un número cómico ya dice mucho a favor de Williams; echad un ojo a la letra si no me creéis. Y escuchad el crujido de un disco de hace un siglo. Mmm… exquisito.

When life seems full
Of clouds and rain
And I’m full
Of nothin’ but pain
Who soothes my thumpin’, bumpin’ brain?
Nobody

When Wintertime comes
With its snow and sleet
And me with hunger
And cold feet
Who says “Here’s two bits, go and eat”?
Nobody

Well, I ain’t never done nothin’ to nobody
I ain’t never got nothin’ from nobody, no time
And until I get something from somebody, sometime
I don’t intend to do nothin’ for nobody, no time

When Summertime comes
All warm and clear
And my friends see me
Drawin’ near
Who says “come on in and have a beer”?
Nobody

Well one time when things was
Lookin’ bright
I started to whittlin’ on a stick one night
Who said “Hey! That’s dynamite!”?
Nobody

Mmmm, I ain’t never done nothin’ to nobody
I ain’t never got nothin’ from nobody, no time
And until I get something from somebody, sometime
I don’t intend to do nothin’ for nobody, no time

I ain’t never done nothin’ to nobody
I ain’t never got nothin’ from nobody, no time
And until I get something from somebody, sometime
I don’t intend to do nothin’ for nobody, no time


En los años 90, Johnny Cash no vendía discos como antes, pero se dedicaba a colaborar con artistas que le consideraban prácticamente Dios, por ejemplo, U2. Hasta que un día se le acercó Rick Rubin a ofrecerle un contrato con su sello American Recordings. Esto debió sonarle bastante rarito a sus fans, claro, porque Rubin es el productor de Slayer, System of a Down, y ahora también Metallica. En 1994 sacaron un disco llamado American Recordings , grabado con voz y guitarra en el salón de Cash. Incluía clásicos de Johnny además de versiones de temas modernos reinterpretados a su manera. Lo que parecía en principio una cutrez le llevó a ganar un Grammy y a tocar en el festival de Glastonbury.

Durante los años siguientes vivió una segunda juventud, participó en la serie de televisión Doctora Quinn y le puso voz a un coyote que guía a Homer Simpson por el desierto. Unchained, en 1996, fue la segunda parte de su aventura con Rubin, esta vez con una banda de apoyo conocida: Tom Petty and the Heartbreakers.

En 1997 le diagnosticaron una enfermedad neurodegenerativa que le obligó a dejar de dar conciertos y prácticamente encerrarse en casa. De esta convalecencia nacieron dos discos más en la misma línea: American III: Solitary Man y American IV: The Man Comes Around

En este último álbum encontramos esta versión de Hurt, (la original es de Nine Inch Nails), algo así como el epitafio musical de Cash. Su mujer, June Carter Cash, murió en 2003 y él uno meses después, el 12 de septiembre. Pese a ello, aún publicó otra entrega con Rubin, American V: A Hundred Highways, y la sexta parte aparecerá en 2010.

Hurt es una canción sobre echar la vista atrás y ver lo que has hecho. Y ver que todo estaba mal, más o menos. Es una canción para arrepentirte de tus errores y pedir perdón.

I hurt myself today
To see if I still feel
I focus on the pain
The only thing that’s real
The needle tears a hole
The old familiar sting
Try to kill it all away
But I remember everything

[Chorus:]
What have I become
My sweetest friend
Everyone I know goes away
In the end
And you could have it all
My empire of dirt
I will let you down
I will make you hurt

I wear this crown of thorns
Upon my liar’s chair
Full of broken thoughts
I cannot repair
Beneath the stains of time
The feelings disappear
You are someone else
I am still right here

[Chorus:]
What have I become
My sweetest friend
Everyone I know goes away
In the end
And you could have it all
My empire of dirt
I will let you down
I will make you hurt

If I could start again
A million miles away
I would keep myself
I would find a way


Preferiblemente el tuyo. Sí, hoy tenemos un buen día en el equipo de La Cara Ce y vamos a celebrarlo como la ocasión merece: cortándonos las venas. ¿Un último deseo? Pues mirad detrás del corte… (más…)